LA CRISIS DE LA ACREDITACIÓN EN SEGURIDAD PRIVADA: EXIGENCIA POLICIAL VS. EL COLADERO DE LOS CERTIFICADOS DE PROFESIONALIDAD
CONTEXTO HISTÓRICO Y EVOLUCIÓN DE LA ACCESIBILIDAD AL SECTOR. Históricamente, el acceso a la profesión de Vigilante de Seguridad en España ha estado estrictamente tutelado por el Ministerio del Interior. Bajo el amparo de la pionera Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada, se estableció un único canal de acceso legal: la superación de un curso de formación de 180 horas en un centro autorizado, seguido de unas pruebas de aptitud teórico-prácticas y físicas convocadas y evaluadas directamente por la Policía Nacional. Este sistema garantizaba un filtro estatal unificado, donde el listón de la exigencia física y el rigor en el conocimiento normativo no estaban sujetos a intereses comerciales ni a las fluctuaciones de la oferta y la demanda empresarial. Sin embargo, la entrada en vigor de la Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada, y la transposición de las directivas europeas en materia de cualificaciones profesionales, abrieron la puerta a una segunda vía de ...